lafoto

“¡Qué bueno que volvieron!”

“Los estábamos esperando”

“¿Hoy van a cantar otra canción?”

​Con estas y otras frases nos reciben los familiares de los niños internados cuando hacemos nuestra recorrida semanal por las habitaciones del hospital Garrahan, adonde los doctores Maní Curí, Preparado y Aerosmith vamos todas las mañanas de jueves.

El escenario hospitalario cambia cada vez. Una cama con el mismo niño, otra con un niño diferente, otra vacía. Deambular entre esas sábanas blancas es siempre maravilloso pero es marcadamente especial cuando nos encontramos con que nos estaban esperando, o estaban esperando la posibilidad de juego que nace cada vez que se asoma nuestra nariz roja.

Hoy, una familia nos recibió con una foto impresa de un instante capturado por ellos la semana pasada. Impresa como una postal, impecable, lista como para enmarcar. Impresa en tiempos en que ya casi nadie imprime fotos. Un esfuerzo por mantener un recuerdo o por hacerlo .

El papá de la paciente desprendió la foto de la pared, donde colgaba en la cabecera de la cama, como si fuera la imagen de un amigo o un pariente al que a alguien le gustara ver de vez en cuando para recordarlo o para sentirse mejor. Se acercó y nos dijo: “acá están ustedes”.

Nos sorprendió el gesto de tenernos presentes hasta cuando no estamos. Salimos agradecidos hacia otra habitación.

Antes de irnos la foto volvió a su lugar, adherida a la pared con la misma cinta que se usa para curar heridas.


    17 de septiembre , 2015