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Mantener la calidad y profesionalidad de las intervenciones sin limitar la calidad de los
artistas, exige reunir los principios de Alegría Intensiva en un código deontológico. De
esta forma, la participación en las actividades de Alegría Intensiva requiere el
conocimiento, aceptación y aplicación de los principios básicos enunciados en este
código.

Artículo 1
El artista que interviene en el hospital es un profesional contratado y remunerado por
Alegría Intensiva. Ha sido formado en las artes del espectáculo y posee experiencia en
ese campo. Recibe con Alegría Intensiva una formación específica del mundo
hospitalario para comprender y respetar este medio y adaptar su intervención.

Artículo 2
En el hospital, el artista sólo realiza actos que proceden de su competencia artística. Está
presente en el hospital para ayudar a los niños y a sus familiares a soportar mejor su
hospitalización. Manifiesta con su actividad que el humor y la fantasía pueden formar
parte de la vida en el hospital. Debe ser consciente de intervenir siempre para mejorar el
bienestar, tanto de los niños y de sus familias como el del equipo de salud. Actúa
siempre con respeto hacia el trabajo del equipo sanitario.

Artículo 3
El artista nunca interviene en solitario en el hospital, sino que siempre trabaja como
mínimo a dúo con su colega.

Artículo 4
El artista es responsable de sus actos en el hospital. Ejerce en sus intervenciones el
respeto de la dignidad, personalidad e intimidad del niño y de su familia. Ejerce todas
sus intervenciones con la misma conciencia profesional, sin tener en cuenta la
procedencia de la persona, sexo, nacionalidad, religión, costumbres, situación familiar,
medio social, educación y enfermedad. Si le piden su opinión, se abstendrá de
manifestar cualquier observación que pudiera ser inadecuada, y velará por no hacer
ninguna alusión desestabilizante sobre su propia procedencia, costumbres, convicciones
religiosas y políticas.

Artículo 5
Se exige al artista el secreto profesional y confidencial. El secreto se refiere a lo que le
ha sido confiado, pero también a lo que ha visto, oído, leído, constatado o comprendido
sobre la identidad y el estado de salud de los niños. Se exige discreción en todos los
lugares tanto en el interior como fuera del hospital (ascensores, vestuarios, lugares
públicos, etc.).

Artículo 6
Para asegurar la calidad de sus intervenciones, el artista posee, actualiza, y perfecciona
sus conocimientos artísticos (técnicas de clown) y teóricos (desarrollo del niño,
formación sobre sus patologías, vocabulario hospitalario, el dolor en el niño, la muerte,
etc.).

Artículo 7
El artista vela siempre por la seguridad del niño. Ni en su interpretación, juegos,
accesorios y desplazamientos debe exponer al niño a una situación de peligro.

Artículo 8
El artista conoce, respeta y acata el reglamento interno, reglas de higiene y seguridad
específicas del hospital.

Artículo 9
El artista no toma partido cuando le transmiten quejas concernientes al servicio
hospitalario, problemas personales entre el personal y problemáticas de gestión.

Artículo 10
En ningún caso, el artista acepta una comisión o propina por sus intervenciones.

Artículo 11
El artista deberá abstenerse de hacer declaraciones de cualquier tipo a los medios de
comunicación sin autorización previa de la asociación.

Artículo 12
En ningún caso los artistas pueden emitir comentarios, positivos o negativos, sobre los
socios financiadores o partners, que sustentan económicamente el proyecto.

Artículo 13
El artista acatará las indicaciones del jefe del servicio o su interlocutor en relación a la
autorización, negativa o adecuación de ingreso a los cuartos de internación.

Artículo 14
Cualquier situación que modifique el funcionamiento habitual del programa de hospital
deberá ser reportada de inmediato de manera efectiva a la Dirección Artística y en su
defecto a la Dirección de la ONG.


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