Nuestra Misión
Llevar alegría a niños enfermos u hospitalizados, a sus papás y al personal médico y no médico
de los hospitales, a través del arte clown.

Suzanna Ferguson, de Hearts and Minds (Escocia), pasó por Buenos Aires para observar nuestro trabajo e intercambiar experiencias. Antes de que volviera a Europa, charlamos con la artista sobre la tarea del payaso de hospital, los puntos en común entre su ONG y la nuestra, la importancia de la formación artística, lo imprescindible de una supervisión artística y emocional.

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¿Creés que existe un lenguaje del clown universal?

¡Sí! Lo he visto claramente en mi visita a Buenos Aires y también en varios talleres de clown internacionales en los que he participado. Claro que habrá algunas diferencias en estilo -lo de llevar maquillaje o no, por ejemplo- pero definitivamente hay lenguaje de clown universal. ¡Nos podemos entender por todo el mundo! Hay reglas de clown muy específicas como ‘ser auténtico’, por ejemplo, que son intrínsecas del arte de clown, son universales y muy difíciles de encajar.


¿Observás un criterio común entre la ONG en la que trabajás y Alegría Intensiva en lo que respecta a la tarea del clown de hospital en ámbitos vinculados a la salud?

Hay muchas similitudes entre el trabajo de Hearts and Minds y Alegría Intensiva y muchos de las ONG’s que vienen de la filosofía del Big Apple Circus en Nueva York. El corazón del trabajo está en usar el arte de clown para hacer conexiones valiosas con los seres humanos que pasan tiempo en un hospital (sea niño internado, padre, hermanos, enfermera, doctor…) para mejorar la experiencia del niño, mano a mano con los profesionales de salud del hospital.

¿Considerás importante la formación de los artistas que desarrollan este tipo de tareas?

Para mí, la formación de los artistas es imprescindible. Trabajar en los hospitales es una tarea muy complicada. Aparte del trabajo artístico que hacemos, tenemos que ser muy respetuosos del entorno hospitalario — las reglas de control de infección, por ejemplo, los ritmos del trabajo, dónde detenerse, dónde no, qué niños se pueden visitar, quién necesita estar en la sala ahora… Yo no podría confrontarme con todo eso sin tener un alto nivel de formación artística. Incluso con formación artística y en cómo comportarme en un entorno hospitalario, mis primeros meses en el trabajo de Payasa en Hospital fueron muy duros. Me da miedo pensar que haya gente haciendo este trabajo sin la formación adecuada.
Tambien está el tema de la formación de Clown específicamente. La técnica de improvisar, escuchar profundamente, la disponibilidad a cualquier juego, la disponibilidad del cuerpo, al juego, el ‘Sí’, cuando juntamos todo esto (y mucho más) se convierte en una herramienta muy poderosa, y específica. No se trata de buenas personas que quieren ayudar a los niños enfermos. Somos artistas de clown que podemos ayudar por las habilidades que hemos aprendido.

¿Qué pensás sobre la supervisión del trabajo de los artistas?

La supervisión de los artistas es súper importante. Es extremamente difícil mantener y desarrollarse como artista solito. Los artistas profesionales están acostumbrados a tener un director. Bueno, no podemos tenerlo todos los días, entonces las parejas en Hearts and Minds hacen una crítica al final del día -hablando de las visitas, de qué les ha gustado, qué podrían mejorar. Pero tener un ojo artístico afuera es imprescindible e importante para mantener un nivel alto y para asegurarse de que estamos haciendo lo que decimos que estamos haciendo. Por eso nuestra directora artística nos hace visitas en hospital con regularidad.
También es muy importante la supervisión emocional de los artistas. Tenemos que asegurar que nos mantenemos sanos y felices en el trabajo. Mi supervisión con Hearts and Minds es el único tiempo en que puedo hablar del trabajo y realmente ser entendida. A veces pasan meses antes de que me doy cuenta de que un niño, o una situación, me han afectado. A veces no me doy cuenta de que me he visto afectada hasta la supervisión, y a veces no sirve hablar solamente con mi pareja. Cuando trabajas con niños tan enfermos y vulnerables, y cuando lo haces en una manera abierta, auténtica y honesta a veces hay que hacer un poco de limpieza emocional. También lo veo como una buena manera de apoyar a mis compañeros, verlos afuera del hospital, hablar del trabajo y de las dificultades o los éxitos artísticos.

¿Qué impresión te llevás del trabajo de Alegría Intensiva, tanto a nivel artístico como en relación al capital humano?

Tengo la impresión de que son como unos rayitos de luz pasando por los pasillos de los hospitales de Buenos Aires, llevando música y risa y ternura a mucha gente que lo pasan muy mal. Está claro que Alegría Intensiva tiene mucha integridad artística. bueno, mucha integridad en general. Son muy respetuosos del entorno en que trabajan, y he visto muy buenas relaciones con los profesionales de salud con que se relatan. Hacen un trabajo importante, rodeado de gente haciendo trabajos importantes.


    13 de septiembre , 2016

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