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Román, casi adolescente, estaba en su habitación enojadísimo. Un rato clavaba su mirada en el televisor y otro rato lo hacía hacia el suelo. Entre acostado y sentado, estaba con los brazos cruzados. En la puerta, mirando a través del ojo de pez, estaban la Dra. Maní Curí y el Dr. Atento. No sabían si entrar o no porque lo veían muy enojado. En ese momento golpean la puerta, abren, saludan y piden permiso para entrar. Román no los miró, siguió con su mirada fija en la tele. Usando la mirada cómplice de la mamá de Román, los payasos entraron y el Dr. Atento comenzó a hablarle a Román, en tono enojado:

– Mirá Román, cualquier cosa que la Dra. Maní Curí haga que te moleste, vos me avisás a mí y la echamos. Esto es así, vos no te hagas problema que si la doctora molesta la sacamos. ¿Estás de acuerdo?.

Román levantó su mirada y casi que se le escapa una sonrisa. Le contestó que sí. La Dra. Maní Curí avanzó, vio el televisor y se puso justo delante de Román, entre Román y la tele, a mirar muy tranquilamente un programa de comidas que estaban dando en ese momento. El Dr. Atento y Román se miraron y el Dr. Atento comenzó a retar a la Dra. Maní Curí:

– Ah, no. Maní Curí, por favor, ¿qué está haciendo? ¿Cómo se va a poner delante de la tele tapándolo a Román? ¿Qué hacemos, Román?, vos decime”.

Román miró a la Dra. Maní Curí y, con una sonrisa le dijo “afuera”.

-Sí, señor -dijo el Dr. Atento -, Maní Curí afuera.

Y la Dra. Maní Curí tuvo que salir por más queja que pusiera. Era lo que habían acordado con Román.

– Viste, te lo dije -le comentó Atento a Román- si te molesta la sacamos. ¿Pero te parece que le demos una posibilidad más para ver si la Dra. Maní Curí se puede quedar con nosotros?.

Román dijo que sí. Llamaron a la Dra. Maní Curí y le volvieron a decir que si hacía algo que a Román lo molestara la iban a echar.

– Sí, sí, sí -dijo la Dra. Maní Curí-, entendido.

Y otra vez, sin más ni más, la Dra. Maní Curí quedó hipnotizada por el programa de comidas que estaban dando en la tele y volvió a pararse delante tapando a Román.

– Ah, no -dijo el Dr. Atento-, no lo puedo creer. Otra vez lo mismo.

Y cuando el Dr. Atento estaba por preguntarle a Román, que ya había cambiado su cara de enojo por una sonrisa, qué hacían con la Dra. Maní Curí, llegó una doctora preguntando por Román. Entonces la Dra. Maní Curí y el Dr. Atento dijeron que ellos se iban, así la doctora podía hacer su trabajo. Pero la médica les dijo que no, que el que se iba a hacer un estudio era Román. Entonces los payasos le preguntaron a Román si podían quedarse un rato en su habitación para terminar de ver el programa. Román contestó que sí y los doctores payasos se quedaron mirando la tele y pensando qué iban a comer a la noche, mientras miraban el programa de cocina.

 

Dra. Maní Curí (Luciana Buschi) y Dr. Atento (Demián Candal)
Hospital de Niños Pedro Elizalde (ex Casa Cuna)


    21 de mayo , 2018

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