color

La Dra. Maní Curí, el Dr. Bernardo y yo, Dra. Stacatta, pasamos varias veces por la puerta de una habitación. Desde el interior una nena nos miraba con seriedad. Después de pasar cuatro veces por el pasillo, la nena nos empezó a mirar con una cara que parecía decir que no le gustaba tanto que ingresemos y estaba a un paso de largarse a llorar. Obviamente, decidimos respetarla, continuamos con la recorrida.

Cuando terminábamos nuestra jornada de hospital volvimos a asomarnos a su habitación y esa vez la nena ya no lloró. Golpeé la puerta y le dije que teníamos un regalo para dejarle: unos besos de colores.

“Queremos saber si te los podemos dejar y nos vamos urgente”, le dije. La nena nos autorizó a pasar y agregué: “Para dar un beso tengo que saber tu nombre”.

Nos lo dijo, pero no lo escuché. “¿Me puedo acercar para escuchar mejor?”, le pregunté. De esa manera, avanzamos un poquito, quedamos a mitad del espacio entre la puerta y su camita, y le regalé una canción que decía que le dejaba un beso violeta.

La Dra. Maní Curí le preguntó cuál era su color preferido. “El rosa”, dijo la nena. Y le inventó una canción especial con su nombre, Aylén, y en la que decía que le dejaba un beso rosa que volaba hacia ella.

El Dr. Bernardo hizo lo suyo y le regaló una canción con la que le dejaba un beso rojo, el color preferido de su mamá.

“¡Tenés un color para cada momento del día! Violeta para la mañana, rosa para mediodía, rojo para la tarde…!”, concluímos. Pero nos dimos cuenta de que faltaba un color para la noche, para el momento de ir a dormir.

“Para la noche te dejamos un beso multicolor, para que tengas dulces sueños”, fue lo último que dijimos antes de volver a salir.

Y justo cuando atravesamos la puerta, Aylén nos saludó con una dulce sonrisa. Tan simple como ponerle a la vida un poco de color.

 

Dra. Stacatta (Silvina Sznajder)
Junto a Dr. Bernardo (Agustín Saiegh) y Dra. Maní Curí (Luciana Buschi)
Hospital de Niños Pedro Elizalde (ex Casa Cuna)


    6 de agosto , 2015